Blog
Por: Alejandra Frias

¿A qué se refiere el término “periodización” de entrenamientos?

Entendemos por periodización del entrenamiento deportivo el proceso por el cual estructuramos un plan determinado para un atleta específico, considerando su historial deportivo, de lesiones y su entorno deportivo para establecer las pautas de días de actividad física y su intensidad.

Es importante preguntarnos al realizar este tipo de planes ¿Cuál es nuestro pasado? ¿En dónde estamos? ¿A dónde queremos llegar?

El deportista ya sea de de nivel amateur o sea un atleta de alto nivel, no puede conservar el estado óptimo de forma durante toda la temporada, ya que está limitado por por causas biológicas, por lo tanto, deberá de decidir por su cuenta o junto al entrenador los objetivos de la temporada:

  1. Competiciones prioritarias
  2. Competiciones importantes
  3. Competiciones secundarias

En primer lugar, debemos de fijar los objetivos más importantes de la temporada, es decir, las competiciones en las que es necesario realizar una buena actuación, ya que de ellas dependerán que la temporada tenga un balance positivo o negativo, como por ejemplo un Ironman o 70.3 con fecha fijada específica.

Una vez estén los objetivos prioritarios marcados, estudiaremos los picos de forma, dependiendo de si solo tenemos un objetivo prioritario o varios. Sabiendo esto, se tendrán que planificar tanto los periodos de entrenamiento de carácter general, como los específicos, competitivos y de transición.

Las competiciones importantes, son aquellas en las que queremos realizar una buena actuación, pero no son 100% determinantes en la evaluación de la temporada. Suelen ser pruebas intermedias que se utilizan de entrenamiento y revisión de forma física. Se buscará reproducir fielmente las condiciones de la competición prioritaria. Dependiendo del resultado obtenido sabremos que tan cerca estamos de nuestro objetivo o que cambios se deben realizar para ajustar el entrenamiento.

Por último, nos encontramos con las competiciones secundarias, que nos ayudan a adquirir ritmos y sensaciones de competición, a liberar tensión, a superar el miedo escénico, a relacionarnos con otros deportistas o simplemente a disfrutar de lo que tanto nos gusta, practicar deporte.

Estas competiciones, suelen integrarse como parte del entrenamiento y suelen ser competencias populares con el fin de interactuar con el entorno.

Cuando tengamos definidas todas las competiciones en las que vamos a participar y los picos de forma que deseamos obtener, podremos analizar de que modo abordaremos estos objetivos, y con ello pasaremos a estructurar y periodizar la temporada.

A lo largo de la historia del deporte se han conocido muchos métodos para conseguir un estado de forma óptimo, tantos como modalidades deportivas y entrenadores han existido, y a priori no son mejores unos que los otros, sino diferentes. La validez de un método la determinará la consecución de los objetivos y el ámbito en el que nos movamos, porque no es lo mismo optar por un modelo de alto rendimiento como utilizan los gimnastas chinos, “sacrificando” la vida de sus deportistas, como un modelo más ecológico como es el occidental.

Fuente: sanusvitae.es

Deja un comentario