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Por: Alejandra Frias

El agua, indispensable para la vida y para los atletas.

El agua es el compuesto químico más importante para la existencia de la vida en nuestro planeta. Constituye más de las dos terceras partes del peso de nuestro cuerpo y, sin ella, moriríamos en pocos días, ya que todas las células y órganos dependen del agua para su funcionamiento.

El agua al realizar deporte no es suficiente para reponer los minerales, por lo que se recomienda combinarla con electrolitos.

¿Cuáles son sus funciones en el organismo?

El cuerpo humano tiene un 75 % de agua al nacer y cerca del 60 % en la edad adulta. Aproximadamente el 60 % de este agua se encuentra en el interior de las células, el resto es la que circula en la sangre y baña los tejidos. En el agua de nuestro cuerpo tienen lugar las reacciones que nos permiten estar vivos.

El agua es el medio por el que se comunican las células de nuestros órganos y por el que se transporta el oxígeno y los nutrientes a nuestros tejidos. Y el agua es también la encargada de retirar de nuestro cuerpo los residuos y productos de deshecho del metabolismo celular.

El agua sirve como lubricante y es la base para la saliva y los líquidos que rodean las articulaciones, también ayuda a prevenir y aliviar el estreñimiento al movilizar el alimento a través del tubo digestivo.

Por último, gracias a la elevada capacidad de evaporación del agua, podemos regular nuestra temperatura, sudando o perdiéndola por las mucosas, cuando la temperatura exterior es muy elevada.

¿Cuánta agua necesitamos tomar al día?

Necesitamos unos tres litros de agua al día como mínimo, de los que la mitad aproximadamente los obtenemos de los alimentos y la otra mitad debemos conseguirlos bebiendo. Por supuesto, en determinadas situaciones o etapas de la vida estas necesidades pueden aumentar considerablemente, como sería en el caso de realizar deporte, y dada la importancia de este punto en el triatlón, lo veremos en un artículo aparte.

Esto es una medida general pero como recomendación sugerimos tomar de seis a ocho vasos de agua de ocho onzas (240 ml) diariamente.

Las bebidas alcohólicas y las que contienen cafeína (como el café, el té y las colas) no son las mejores opciones, puesto que tienen un efecto diurético (eliminador de agua).

Es importante tener en cuenta que nutricionalmente, el agua no aporta calorías al organismo al momento de ingerirla en cualquier cantidad, excepto que este acompañada de azúcares u otros componentes.

Si no se consume diariamente la cantidad de agua requerida, se presenta un desequilibrio en los líquidos corporales, lo que ocasiona deshidratación que, de ser grave, puede convertirse en potencialmente mortal, aunque por otro lado, como en todo, si ingerimos agua en exceso, presentaremos hiponatremia, que es igual de peligrosa que la deshidratación, extremos de los que hablaremos igualmente en el siguiente artículo relacionado al consumo del agua en los deportistas.

Recomendaciones generales de consumo:

Si tomamos agua durante la comida (o inmediatamente después), diluímos los jugos gástricos, haciendo que la digestión sea más lenta, y si a esto le aunamos que el agua que tomamos está fría, la ralentizamos aún más.

Lo recomendable es beber en los intervalos entre comidas, entre dos horas después de comer y media hora antes de la siguiente comida. Es altamente recomendable beber uno o dos vasos de agua al levantarse, pero hay que esperar al menos media hora para tomar el primer alimento, así conseguimos una mejor hidratación y activamos los mecanismos de limpieza del organismo.

La sed es el principal indicador de la falta de agua, por lo que no debemos llegar a este punto, hay que estarnos hidratando constantemente, para mantenernos sanos.

 

FUENTE: FMTRI

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