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Por: admin

En poco tiempo y con esfuerzo puedes ser ELITE !!

No sabía lo que era el triatlón, pero hoy 2 años después de practicarlo profesionalmente y cuatro en amateur, puedo decir que ha sido un camino lleno de experiencias que me han dejado un buen sabor de boca.

A finales del 2005 empecé a familiarizarme con el triatlón, tenía 17 años. Venia del mundo de la natación, de practicarlo profesionalmente. En este año decidí dejar la natación porque ya no me era placentero. Unos amigos de la UNAM me invitaron a practicar triatlón los fines de semana. Recuerdo que yo jamás había corrido y mucho menos subirme a una bicicleta, y ni decir nadar 1500, pues yo era velocista.

Así comencé. Los fines de semana trotando 20 minutos máximo porque todos me dejaban atrás y no me gustaba quedarme sola. Después, una amiga, me prestó una bici, pesadísima, de fierro, como la recuerdo porque yo sufría. Me daba mucho miedo.

 

Al poco tiempo de haber empezado, fue mi primer triatlón. Me paso de todo. Estrene zapatillas, me caí en la transición y la bici se freno, por lo que hice 55 minutos en 20 kms!!!! Y luego correr….ya quería acabar. Llegue a la meta y abrace a un amigo que estaba ahí esperándome y me puse a llorar. Es una gran reto terminar un triatlón.

En esa competencia me avisaron que había sido seleccionada para la Olimpiada Juvenil. Solo tenía 3 meses para entrenar. Me fui a Cancún para competir en el triatlón y el acuatlon, obtuve buenos resultados 6to lugar en ambas disciplinas. A pesar de los buenos resultados decidí seguir entrenando solo los fines de semana, aunque poco a poco, me encariñe con el triatlón y empecé a entrenar más. No tenía entrenador, así que hacia lo que se me ocurría.

Fue hasta el 2008 que gane la general en Huatulco que decidí hacerlo profesionalmente. Recuerdo que fue una gran satisfacción cruzar la meta y pensé: “Voy a intentarlo, ¿por qué no?”. Esa misma noche, conocí al que iba a ser mi entrenador, José Luis Zepeda, extriatleta elite. Fue el principio de mucho aprendizaje. Por fin, pertenecía a un equipo, tenía un plan de entrenamiento, me daba consejos, tips, esto me motivo mucho. Obtuve excelentes resultados para ser mi primer año en elite: 2do en un Campeonato Panamericano en Mayaguez, 2do Copa Continental en Ixtapa, tuve la oportunidad de viajar a Iowa a una competencia por relevos. Quedé encantada con todo lo que implicaba ser triatleta profesional, me di cuenta de que son muchos sacrificios pero también la recompensa es indescriptible.

En el 2010, me toco aprender de otra manera. Tuve una caída de la bici que estuvo fuerte, me inmovilizaron el brazo derecho. Esto me saco del chequeo para dar las marcas mínimas que pide la federación para poder representar a México en competencias internacionales. Esto me bajo mucho el ánimo y subí 7 kilos, deje de entrenar. Además mucha gente me decía que yo ya no iba a lograr nada y eso me desmotivo aun mas. Pero a mitad de año, me pregunte qué era lo que realmente quería , y decidí que quería hacer triatlón, competir internacionalmente y hacer todo lo posible para llegar a Juegos Olímpicos. En ese momento decidí correr el riesgo sabiendo todo lo que implicaba entrenar a ese nivel. Y así fue, cambie el chip, empecé con rehabilitación, dieta y un buen entrenamiento y sobre todo mucha paciencia sin perder de vista mis objetivos. Mi primera competencia después de esta lesión fue Veracruz, en la cual me fugue en la bici con otra compañera, no me sentí muy bien corriendo porque aun era poco tiempo pero quede en 4to. Para cerrar el año fui a Acapulco, donde por fin, me sentí bien, había bajado ya 5 kilos, gané en un cierre con Dunia Gómez. Sentí una gran emoción al llegar a la meta, me di cuenta de que aun podía lograr lo que me proponía y agradecí profundamente a las personas que siguieron apoyándome a pesar de todo, a mi familia y amigos. Después de ese triatlón, me volví a lesionar la rodilla, pero sabía que con paciencia iba a salir. Y así fue, tuve que parar 2 meses de correr, empecé caminando. Pero gracias al buen seguimiento y tratamiento de la lesión y al apoyo de mi entrenador, Said Navarrete, salí adelante y pude dar las marcas de la Federación.

El 2011 ha sido un gran año, lo he disfrutado mucho. Aprendí de todas las cosas buenas y malas que me pasaron, gracias a esto madure como atleta. He tenido la oportunidad de competir en copas del mundo, teniendo buenos resultados. En Monterrey, a pesar de que me rompí la nariz en la natación con un bloque de concreto, termine en la posición 19. Y en Edmonton, termine 5ta.

Les puedo decir que el triatlón es un deporte dinámico, completo y que te deja muchas satisfacciones. Al ser 3 disciplinas, podemos tener una gran variedad de lugares donde entrenar. Los paisajes en los triatlones son espectaculares. Practicar un deporte te hace una persona más integral, simplemente es un estilo de vida. Aunque no se practique de manera profesional, de igual manera, tiene su mérito, pues no es fácil, levantarse a las 5am para entrenar y después ir al trabajo, salir de trabajar y volver a entrenar. Admiro y respeto a todas las personas que lo practican, pues no cualquiera lo hace.

Puedo decir que hasta el día de hoy sigo aprendiendo y creciendo. Esto apenas es el principio de un largo camino en el que habrá triunfos y también derrotas de las cuales me levantare para seguir adelante. De algo que estoy completamente segura y quiero compartir con ustedes es que en cada entrenamiento y en cada competencia, den lo mejor. Disfruten cada vez que entrenan, conozcan su cuerpo. De igual manera en las competencias, disfruten desde los golpes en el agua, hasta la llegada a la meta. Es su espacio, su momento.

Por último, quiero agradecer a todas las personas que me apoyan, no quiero dejar a nadie de lado, ustedes saben quiénes son, desde patrocinadores, entrenador, familia y amigos. Sin ustedes no estaría aquí. Yo compito en los triatlones pero ustedes van conmigo, somos un equipo y vamos a llegar muy lejos. ¡Gracias!

 

ANAHI LEON

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