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Por: Alejandra Frias

¿Sabes cuáles son las lesiones más frecuentes del pie del triatleta?

El pie tiene 26 huesos, 33 articulaciones y más de 100 músculos, tendones y ligamentos. Nos permiten andar, agachar, saltar, aguantar… y miles de acciones más. Por lo que son de vital importancia y no deben descuidarse. Algunas de las lesiones mas comunes de los triatletas son las siguientes:

Tendón de Aquiles:

Este tendón se encarga de suministrar una enorme cantidad de energía elástica y de canalizar una gran cantidad de fuerza muscular al correr. Puede inflamarse por muchas razones, como por ejemplo: utilizar zapatillas con una incorrecta amortiguación o por exceso de pronación. Uno de las motivos de su inflamación es el aumento de la intensidad o cantidad de entrenamiento. A modo de prevención son más que recomendables los ejercicios de fortalecimiento del pie, llevar las zapatillas correctas, adaptarse sensiblemente a nuevas superficies de entrenamiento.

Fascitis plantar: La fascia plantar es una banda de tejido gruesa que atraviesa el arco del pie y va desde el talón hasta el antepié. Entre sus funciones están la de estabilizar, amortiguar y proveer de energía elástica al pie. El problema es que la sobrepronación, los puentes del pie altos o bajos, así como los aumentos de entrenamiento o bien el calzado gastado, pueden inflamar la fascia plantar. De ser así, el problema puede estar presente durante meses o incluso años. El primer paso para la prevención será usar el calzado adecuado y mantener los pies en buenas condiciones, para así reducir los riesgos. Se evitarán las zapatillas excesivamente rígidas y será de especial importancia hacerse un análisis de pisada para asegurarse de que las zapatillas que se utilizarán para correr ofrecen el nivel adecuado de apoyo. En el caso de necesitar cura para la fascitis plantar, se pueden seguir ejercicios de acondicionamiento, ya que pueden ayudar a combatir la fascitis plantar. Estirar los pies, piernas y tobillos con regularidad devendrá más que vital; así como masajear la fascia con una pelota. Todo con moderación, ya que un masaje profundo puede ser doloroso.

Ampollas: Por lo general, éstas aparecen cuando los zapatos crean fricción y, normalmente son más propensas en climas cálidos. Quizá no sea una lesión severa, de las que sea necesario acudir a un profesional de la salud para tratarla, pero son muy molestas. Para prevenirlas: Lo primero de todo es asegurarse de que el calzado es adecuado y se adapte a nuestro pie. Usaremos calcetines de calidad que transpiren, que tengan costuras planas y no rocen la piel.

 

 

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