Jue. Feb 22nd, 2024

Chris Nikic sabe lo que quiere en la vida.

«Mi sueño es comprar mi propia casa, comprar mi propio coche y conseguir una esposa rubia y ardiente de Minnesota», aseguró Nikic, joven de 21 con síndrome de Down que realizará el próximo 7 de noviembre el IRONMAN de Florida.

«Mi papá dice que, si te sientas en el sofá y juegas a videojuegos, nunca los lograrás».

Este joven residente en Maitland, Florida, en Estados Unidos, entrena para uno de los eventos deportivos más brutales del planeta, nadar 3.86km, pedalear 180 y correr 42.2 a pie sin descansos en medio, un día completo de esfuerzo continuo, de resistencia física y mental. Es el tipo de logro del que presumir en el currículum o tatuarse en el bíceps.

«Significaría que puedo lograr mis sueños y cuidar de mí mismo, y que puedo inspirar a otros como yo a perseguir sus sueños”, dijo el estadounidense a la revista Runner’s World.

Aunque nadará y correrá atado a un compañero de Special Olympics y recibirá ayuda en las transiciones, se atendrá a las mismas reglas que el resto.

«No hacemos excepciones para nadie sobre los elementos centrales de las carreras», explicó Andrew Messick, CEO de Ironman Group. Todos los atletas tienen que completar las mismas distancias y entrar en el mismo tiempo de corte, fijado en 17 horas. Messick reconoce que «será increíble» si lo logra.

En los 42 años de historia de la prueba, Chris Nikic es el primer atleta con síndrome de Down en inscribirse en la prueba.

Messick espera que no sea el último.

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