Lun. Oct 3rd, 2022

La etapa de ciclismo de los triatlones de media y larga generalmente son en su mayoría “sin drafting”. Esto significa que por norma cada triatleta debe rodar a una distancia mínima de 10m respecto de su predecesor para no obtener ventaja deportiva y en caso de hacerlo, tiene únicamente ciertos segundos en que lo realiza, usualmente es porque quiere efectuar un rebase.

El hecho de no respetar la regla resulta en penalizaciones que pueden llevar hasta una descalificación si se llega a la acumulación de faltas realizadas.

¿Será suficiente esa distancia para evitar quien va detrás de otro ciclista obtenga beneficio? ¿Se garantiza con los famosos 10 metros que esto suceda?

En una prueba de Triathlete Magazine denominada Drafting Experiment se buscaro respuestas a este tema.

Participaron 3 triatletas en un recorrido de 1 milla y alternaron posiciones en cada evento registrado, pero en todos los eventos respetaron los 10 metros legales exigidos por la norma.

Los resultados demostraron que quienes rodaron manteniendo la distancia reglamentaria obtuvieron cierta ventaja competitiva.

En promedio, el triatleta que le tocaba ir al frente lidereando el pelotón registró 192 watts mientars que los otros 2 triatletas que rodaron detrás registraron una media de 180 watts. Significa que rodaron a la misma velocidad aplicando una menor cantidad de esfuerzo.

Esto puede ser una diferencia pequeña a simple vista, pero si alargamos la prueba hasta una distancia de 180 kilómetros, esta ventaja puede significar un ahorro de cerca de 4 minutos y medio. En resumen, los 10 metros de la norma demostraron no ser suficientes para eliminar las ventajas obtenidas por el drafting.

X