Lun. May 16th, 2022

Jan Frodeno, único triatleta en tener un oro olímpico y haber ganado en Kona dio tips para llegar a tope a un triatlón de largas distancias.

 

«La clave para la preparación de un IRONMAN es no perder velocidad en la natación. No se trata de hacer series largas, hay que meter sprints en todos los entrenamientos, especialmente durante el calentamiento».

Jan, que nada cinco días a la semana, incluye dos días de sesiones duras, e intensidad en todas.

En su paso desde la distancia olímpica a la larga, fue cambiando paulatinamente su modelo de entrenamiento de la natación.

«Fui incorporando descansos más cortos, con repeticiones cortas y mucho trabajo a ritmo de carrera».

En el ciclismo, segmento en el que más tiempo de entrenamiento emplea el alemán, recorre semanalmente entre 650 y 700 kilómetros, ya sea en exterior o en indoor.

Pese al volumen, no descuida las sesiones de alta intensidad.

«Entreno la bici cinco o seis veces a la semana, y solo una sesión fácil. El resto tengo intervalos en todas. Dos veces a la semana hago un poco de trabajo del VO2 max, corto y duro», dijo.

Al igual que cuando era triatleta de ITU Frodeno hacía gran trabajo de entrenamiento en pista, con series de 20, 30, 50 y 150 metros de sprint, en larga distancia el intervalo más pequeño que hace es de 1.000 metros.

Y dependiendo de la época del año, busca exclusivamente recorridos por tierra, caminos o senderos.

Su volumen es bajo, cercano a los 100 kilómetros semanales -frente a los 130 que podía correr cuando competía en corta distancia-.

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