Sáb. Dic 3rd, 2022

Casi todos los triatletas que conozco y que han competido alguna vez estarán de acuerdo que en la mañana del día de la competencia pasa por nuestras mentes “¿Qué hago aquí?” o la famosa frase “¿Qué necesidad … si pudiera estar durmiendo?”.

Efectivamente…… qué necesidad de levantarse a las 4:30 de la mañana, obligarte a comer un desayuno que en lo absoluto se te antoja (obvio, tu cuerpo JAMÁS come a esa hora), ponerte un traje que desde el primer minuto se te entierra hasta la consciencia y ya no hablar de las mil y un idas al baño que si bien te va logras hacer 990 veces en tu hotel porque de lo contrario te toca una letrina de esas que ponen en las construcciones y que por muy afortunado que seas olerá a desinfectante (claro…. si eres de los primeros en entrar porque si ya están usaditas no te quiero platicar a lo que huelen y lo que llegas a ver) y lo peor de todo es que ADEMÁS ¡pagaste por estar ahí!.

Entonces la pregunta es…. ¿qué ganamos con hacerlo? Decenas de veces la gente me ha preguntado esto y peor aún, que yo misma me lo he preguntado ¿qué gano con todo esto?, ¿qué me quiero demostrar?, ¿que “tornillo” me faltará que lo quiero “llenar” con el triatlón?.

 

Hoy quiero compartirles la respuesta a la que llegué y que tal vez les ayude a entender por lo que van a vivir si apenas están iniciando por este maravilloso deporte.

 

Primeramente te platico muy brevemente quién soy. Mi nombre es Andrea Ortíz, más de  10 años de ser triatleta y 8 de ser seleccionada nacional de categorías por edad. He competido en 8 mundiales en categorías por edad en casi todos los continentes y por ello parece ser que soy la triatleta mexicana que ha participado en más mundiales. He terminado más de 70 triatlones y recientemente acabo de hacer mi primer Medio Ironman.

 

Te platico todo esto para que veas que a pesar de ser una vieja loba de mar…… SSSSIIII ……….. me sigo poniendo nerviosa……. SSSSIIIIIII……… sigo sin poder dormir la noche previa a la competencia …….. SSSSSSSIIIIIII…….. el sonido de la “chicharra” de los arranques me produce maripositas en el estómago en cualquier momento que la escuche y …… SSSSSSIIIIII …….. me sigo preguntando ……. ¿qué gano con todo esto?

 

Pues ahora durante la competencia del Medio Ironman tuve suficiente tiempo para pensarlo y he aquí mis 6 conclusiones. La lista es mmmmuuuccchhhhooo más larga pero si no me matan por extenderme tanto.

 

1.- Confianza en mi misma. ¡Por supuesto que al momento que cruzas la meta te sientes, en mi caso, la mujer maravilla! ¡Vaya que sí! ¡Eres indestructible! Y cómo no sentirte así si acabas de terminar una prueba que pocas personas se atreven si quiera a intentarlo. Pero esta confianza proviene no solo por el hecho de cruzar la meta el día de la competencia sino que a mi gusto es la sumatoria de lo vivido en todos los entrenamientos. Dicho en otras palabras, cada día que veo lo que me toca entrenar y lo logro es como si cruzara la meta de una mini competencia, en un menor nivel por supuesto pero se genera un sentimiento similar a cuando compites. Si fuera doctora te echaría todo el sermón de la liberación de endorfinas que es como una droga y todo eso pero la verdad sean endorfinas, sea un placebo mental o será lo sea pero me gusta sentir eso todas las mañanas cuando termino de entrenar y es lo que me hace regresar al siguiente día.

 

2.- Fortaleza mental. Si hoy me preguntaras Andrea de todo esto con qué me quedo, te diría quédate con esta frase. ¡Piensa positivo en todo momento sin importar la situación! Imagínate la siguiente escena. Escena 1: triatleta arrancando en un medio Iron. Escena 2: Triatleta completamente rozado de donde ya te imaginas después de 90 kms de bici y muy adolorido. Escena 3: ¿Termina o no? La respuesta en realidad sería depende. Si consideramos que entrenó lo mínimo indispensable la respuesta dependerá de qué tan fuerte sea su mente. Si está decidido a vencer cualquier reto que se le ponga enfrente o se rendirá ante el primer sentimiento de dolor. Pero ¿cómo ser fuerte mentalmente? Lo que a mi me funciona es SIEMPRE ser mi mejor porrista. Constantemente me repito(ojo con el constantemente) frases como “venga vas súper bien ya falta poco”, “ya está el retorno y nos vamos a casa”, “estás cansada….no… quieres mas… si” y muchas más. Si en algún momento permito que una frase negativa entre a mi mente, estoy perdida, soy una presa fácil para la derrota. Así que aunque lleves ampollas en los pies, rozaduras en la entrepierna o incluso estés corriendo con un dedo fisurado como me pasó una vez ¡PIENSA SIEMPRE POSITIVO!

 

3.- Sonreír ante todo. Si bien este punto está muy relacionado con el anterior quiero recalcarlo ya que el pensar positivo es un aspecto 100% mental, mientras que una sonrisa es una acción física. Te invito a intentarlo en una competencia. Si sientes que ya no puedes más…. Sonríe. Con tan sólo sonreír la actitud de tu cuerpo cambia y en automático se abre una puerta para los pensamientos positivos. No importa la situación, puedes tener un mal día en el trabajo y estar con el ceño fruncido pero con tan solo sonreír durante 1 minuto “algo” cambiará en ti y entenderás de lo que estoy hablando.

 

4.- Hermanos de la vida. Mis mejores amigos los he hecho en el deporte. Incluso a mi esposo lo conocí por el deporte. ¿Por qué? Quizá porque tenemos algo en común que nos une, quizá porque sin hablarlo tenemos un cierto reconocimiento, admiración y respeto a lo que tuvo que hacer para estar ahí, o simplemente es alguien que piensa similar a ti. No te podría dar una sola respuesta, sólo te puedo decir que la camadería que se vive al terminar un evento es difícil de igual y más en este deporte que es individualista sin llegar a ser egoísta. Aquí disfrutas de compartir tu conocimiento y ayudar a los demás mientras que en otros deportes no necesariamente.

 

5.-Estilo de vida sano. Frase típica entre los triatletas pero es real. Ser triatleta es un modo de vida en donde cuidas lo que comes, procuras no desvelarte, no hay excesos (más que de entrenamientos jeje), tus vacaciones giran entorno a las competencias, entre muuuuuuuchas cosas más pero que todo se traduce en salud.

 

6.- Vivir con pasión. Para mí es un punto esencial. Pasión es eso que te mueve en la vida, es eso que puedes hacer durante horas sin aburrirte, es eso que te hace levantarte cada mañana, es eso de lo que hablas y sueñas. Muchas veces he escuchado a personas que me dicen que no tienen una pasión en la vida. AAALLLTTTTOOOOO no hagas ninguna otra cosa hasta que la encuentres porque en el momento que lo hagas cambará tu vida por completo, le encontrarás un sentido.

 

La lista puede continuar y continuar pero por el momento dejémosla en 6 puntos. Si te fijas son tantos los beneficios que obtenemos por ser triatletas que por eso es uno de los deportes que más rápido está creciendo a nivel mundial.

 

Si aún no lo has intentado, anímate, créeme que serás bien recibido y si experimentas por lo menos una de estas 6 cosas que hoy te compartí pues ya estarás de gane. Por el contrario, si tú ya eres triatleta entonces te puedo decir que no eres el único “rarito”, somos muchos. Así que si alguna vez nos vemos en un corral previo a un arranque de una competencia y nos volteamos a ver con cara de “qué necesidad de estar aquí, que gano con esto” recuérdame por favor alguno de estos puntos porque sin duda bien valdrá la pena la desmañanada.

 

Esta historia le pertenece a Entrenadora certificada Andrea Ortíz y fue publicada bajo su consentimiento.

 

 

 

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